La enseñanza y el aprendizaje
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1ª actualización: 22 de marzo de 2025
La Enseñanza
y el Aprendizaje
Vicente Lumbreras
Colección de artículos del blog
https://www.moralyespiritualidad.com
Publicación gratuita de libre difusión, carente de
derechos de autor
CONTENIDOS
1.1. La expresión de la sabiduría
1.2. El intercambio vibratorio
1.3. El aprovechamiento de la información compartida
1.4.
Cada cual transita su propio tramo del camino
1.5.
El camino evolutivo siempre es individual
2.1.
La inutilidad de querer cambiar a los demás
3.2.
¿Consumir información o adquirir conocimiento?
3.3.
Dónde encontrar la sabiduría
3.4.
El mensajero y el mensaje
3.6.
Solo se puede evolucionar en libertad
3.7.
La apertura de mente de las almas librepensadoras
3.8.
Cómo adquirir aprendizaje espiritual
4.2.
El servicio a través de las palabras
4.3.
¿Querer buscar la verdad o querer tener razón?
4.4.
Aceptar nuestra propia ignorancia, nuestro vacío, para poder llenarlo
4.5.
No somos un cuenco a llenar, sino un fuego a encender
4.6.
Agradecer la oportunidad de comunicar
5.2.
El proceso evolutivo del alma
6.1.
La aplicación de la ley de causa y efecto
6.2.
Diferentes preguntas nos llevan hacia diferentes caminos
6.3.
Invitación a participar activamente
1.1. La expresión de la sabiduría
“El conocimiento es un
barco, pero el amor es el océano” (Rumi)
El
barco tiene su sentido cuando navega por el océano, igualmente el conocimiento
se convierte en sabiduría cuando se expresa a través del amor, cuando el
conocimiento se impregna de amor y se pone en práctica.
1.2. El intercambio vibratorio
El
espíritu puede evolucionar o detenerse, pero no involucionar. Por eso, cuando
dos personas de diferente nivel vibratorio entran en contacto, la de menor
nivel puede ser influida positiva y ascendentemente por la de mayor nivel, pero
no al contrario. Si la del supuesto mayor nivel fuese influida es porque ese
nivel elevado no ha sido todavía integrado, todavía no está suficientemente
consolidado, ha podido comprender la teoría, pero aún no lo ha puesto en
práctica lo suficiente como para que forme parte de su realidad, y la toma de
consciencia de ello es un maravilloso aviso que nos aporta la vida para
comprender que aún nos falta avanzar, que aún no habíamos logrado el objetivo
que creíamos consolidado.
1.3. El aprovechamiento de la información
compartida
En
toda exposición, conferencia, incluso en todo diálogo, la mayoría de las
personas que participan van a comprender muy pocas cosas nuevas. Solo a través
de la introspección y análisis posterior podremos analizar y comprender
realmente la nueva información que hayamos podido captar, incluso la que
nosotros mismos hayamos expuesto a los demás, especialmente la que nos haya
parecido más confrontante o novedosa. Es igual que cuando comemos, es necesario
digerir la comida, asimilarla, para poder integrarla y nutrirnos, aprovechando
lo que necesitamos y desechando el resto. Por eso, de poco sirve escuchar
conferencias, leer libros o participar en reuniones si no logramos extraer
información concreta que nos pueda ser realmente de utilidad para poder
realizar transformaciones personales, verdaderos cambios en nuestra vida, en
nuestra realidad, porque evolucionar es cambiar, y eso no se puede lograr
durante una conferencia ni durante la lectura de un libro, del mismo modo que
no podemos nutrir nuestras células, músculos, huesos y órganos, durante la
comida. Tiene que producirse el proceso de asimilación, que supone un esfuerzo
de comprensión, pero también de integración en nuestra realidad, lo que supone
que nos transformemos, que cambiemos gracias a esta nueva información, lo cual
muchas veces es revolucionario, provoca luchas internas en las que solo ganará
aquella parte contendiente de nuestra realidad interior de la mente y del alma
a la que prestemos atención y apoyemos, y solo cuando logremos liberarnos
completamente de toda forma de prejuicio es cuando estaremos abiertos a aceptar
cada nueva realidad desde la paz interior, sintiéndonos inocuos como palomas,
pero manteniendo la prudencia de las serpientes para evitar caer fácilmente en
el error de la fascinación y de la radicalización.
1.4. Cada cual transita su propio tramo del
camino
Cada
persona viene a este plano a cumplir con un destino evolutivo, como una
semilla, que tiene el propósito de convertirse en un gran árbol. Pero hay
semillas, hay pequeños brotes, plantas incipientes que luchan por salir del
fondo de la tierra, pequeños troncos que van aumentando su fuerza y su grosor y
árboles viejos, carcomidos por dentro, pero que siguen nutriendo las ramas y
las hojas, dando cobijo y protección a quienes se aproximan a ellos. Es
evidente que todas estas plantas tienen necesidades diferentes y aportan
diferente valor a su entorno, pero cada una de ellas es simplemente una fase
del proceso por el que puede pasar esa semilla en toda su experiencia. Todos
somos semillas de diferentes árboles, cada cual con sus diferentes destinos y
procesos, y cada cual, en su tramo del camino, tiene necesidades y capacidades
diferentes. Sé consciente de las que necesitas y las que puedes aportar,
comprende las que necesitan y pueden aportar los demás y aprovecha la realidad
en cada momento en el acto de dar y recibir lo oportuno y necesario.
1.5. El camino evolutivo siempre es individual
En
toda transmisión de información, cada una de las personas que la escuche y cada
una de las personas que participen con sus aportaciones sacará conclusiones que
pueden ser muy diferentes entre sí, porque el primer factor que participa en
nuestra comprensión de la realidad no está fuera de nosotros, sino en nuestro
interior. Nuestras creencias y prejuicios condicionan el modo de comprender la
realidad, y por eso, cada persona hace una interpretación totalmente
condicionada, hasta el momento en el que seamos capaces de liberarnos de todo
tipo de prejuicios, donde ya no filtremos la realidad en función de nuestros
condicionantes, cuando ya nos convirtamos en verdaderos niños, que son los
únicos que pueden ver lo que realmente es, y solo así, como nos transmitió el
Gran Maestro Jesús, podremos entrar en el reino de los cielos.
2.1. La inutilidad de querer cambiar a los
demás
Nadie
puede cambiar a nadie. El cambio es el proceso voluntario por el que se expresa
el libre albedrío. Si hay alguien que cambia al oír las palabras o ver el
ejemplo del comportamiento de otras personas es como consecuencia de que ha
roto la cáscara de sus dogmas y de su ignorancia, y por cada grieta ha sido
capaz de absorber nueva información, en muchos casos confrontante, que le
permitirá crear una combinación con su realidad actual de la que surgirá de sí
mismo un nuevo ser más evolucionado.
El
objetivo no es el de convencer, sino el de establecer lazos que nos unan en la
esencia espiritual, una esencia que cada persona, cada grupo, la puede intentar
expresar de un modo, pero que realmente está más allá de cualquier concepto
intelectual, porque incorpora un sentimiento y una expresión del alma, que realmente
es imposible de traducir en palabras, y que es mucho más difícil de entender
por los demás, pero sí les puede servir para descubrir la verdad en su propio
interior. Por tanto, evitemos dogmatizar, sentirnos en posesión de la verdad,
abrámonos a recibir opiniones y nuestra enseñanza se transformará en
aprendizaje también para nosotros mismos.
Invito
a que no te creas nada de lo que nadie te diga, ya que son datos y opiniones
personales, y cada cual tiene las suyas, ya que la verdad es un camino, no es una
meta. Incluso las afirmaciones científicas de hace unos años han sido barridas
por los nuevos descubrimientos. Esto no implica rechazarlo todo, al contrario,
observa, escucha, comprende y quédate con la información que te resuene,
verifica si te funciona y desecha lo que no te funciona en este momento. Quizá
nunca funcione, quizá te funcione más tarde, cada cual tiene un camino
diferente, por lo que no podemos garantizar que lo que se comparte pueda servirte,
ya que solo sirve lo que nos ayuda a tomar decisiones y transformarnos.
3.2. ¿Consumir información o adquirir
conocimiento?
Nos
encontramos en la era de la información, somos consumidores compulsivos de
información, recibimos y compartimos vídeos, audios, textos, imágenes, a una
velocidad a la que no somos capaces de asimilar la información recibida, y
tanta información nos mantiene en una permanente sensación de prisa por querer
abarcarlo todo, escuchar, ver, leer. Pero al finalizar cada día, si analizamos conscientemente
qué hemos aprendido, en muchas ocasiones nos sorprenderemos no recordando
apenas nada. Antes de Internet, la mayoría de las personas disponían de
poquísima información, solo unos pocos tenían tiempo y posibilidad de consultar
cada duda. Con Internet tenemos acceso a una gran cantidad de información,
cómodamente y al instante, pero podemos observar que las personas a nuestro
alrededor siguen siendo tremendamente ignorantes en su mayoría, nosotros mismos
incluidos, por lo que podemos confirmar que la posibilidad de acceso a la
información es una condición necesaria, pero desde luego no suficiente para
poder aprovecharla. De hecho, mientras no sepamos captar, comprender, integrar
y aplicar la información que nos llegue, poco podremos avanzar en cuanto a la
adquisición de conocimientos verificados como ciertos y amorosos,
indispensables para poder evolucionar en sabiduría.
Por
todo ello, yo intento seguir un criterio de gestión y aprovechamiento selectivo
de la información, es decir, mediante lectura activa, seleccionando la
información que considero importante para mi propio aprendizaje evolutivo de
este momento y, una vez completado este primer análisis, repaso mis anotaciones
e intento memorizarlas e integrarlas en mi relación conmigo mismo y con la
vida.
Es
evidente que se invierte más tiempo actuando de este modo, pero de nada sirve
la cantidad sin la calidad para que la información quede realmente registrada
en nosotros, logrando con ello la posibilidad de poder repasar fácilmente en el
futuro esta información, ya que hemos logrado extraer la esencia depurada que
nos sirvió para crecer, y que muchas veces es necesario volver a repasar para
poder mantenerla viva en nuestra realidad vital.
En
mi época de estudios académicos, el papel y el bolígrafo eran mis herramientas.
Actualmente escribo a través de la voz en mi teléfono o en mi computadora. La
tecnología avanza, y nos puede ayudar a hacer de un modo mucho más cómodo y
eficiente las mismas cosas, porque en la cuestión de la evolución, seguimos
siendo las mismas almas que anteriormente, solo que con diferentes herramientas
y oportunidades, y de nosotros depende aprovecharlas o no.
3.3. Dónde encontrar la sabiduría
La
sabiduría que cada persona necesita no la puede encontrar en ningún libro ni en
ninguna conferencia, en ninguna doctrina ni en ninguna ideología. A través de
todas ellas se puede ir adquiriendo un compromiso con la verdad que vive en
nuestro interior, hasta que llega el momento en que nos atrevemos a mirar en
dirección hacia donde se encuentra esa verdad que estábamos buscando, que es
hacia nuestro propio interior, y nos damos cuenta que todo el camino recorrido
anteriormente fue muy importante, ya que nos permitió reconocer senderos
inútiles, y otros que sí que nos dirigían al objetivo real, al santo grial, a
la piedra filosofal, hacia nuestro Yo interior.
3.4. El mensajero y el mensaje
La
importancia nunca está en el mensajero, ni siquiera en el mensaje, sino en el
aprovechamiento que hagamos de ese mensaje. Las principales personas
protagonistas en el proceso somos nosotros mismos. Pero es importante saber
identificar a los maestros o mensajeros.
Reconocer
a una persona como maestra tiene tres requisitos:
-
Comprender
que sabe cosas que nosotros ignoramos.
-
Desear
aprender eso que ignoramos.
-
Depositar
en ella nuestra confianza.
Recordemos
que todos somos imperfectos, que quien nos muestra el camino solo comparte la
limitada verdad que conoce, mezclada de errores y creencias, por lo que es
importante ser prudentes, evitar tanto el entusiasmo que nos ciega como la
desconfianza que nos cierra los ojos.
Cualquier
información que recibimos es como líquido que adopta la forma del recipiente
que lo recibe, por lo que cada persona captamos las enseñanzas de la vida, no
como son, sino como somos nosotros, todas las enseñanzas de sabiduría se
depositan en el recipiente del alma, que adoptarán la forma de dicho
recipiente, y mientras no pasemos por el proceso de transformación interna, el
recipiente no cambiará, y toda la información que llegue seguirá ajustándose a
la forma de ese recipiente antiguo que no es capaz de mostrar la forma ni el
sabor del nuevo alimento del alma. La rigidez mental impide que cambie la forma
del recipiente, pero la apertura a la información da la posibilidad de que
lleguen formas nuevas de comprensión que podremos valorar y aceptar o rechazar.
De nosotros depende dirigir el avance en nuestro camino.
3.6. Solo se puede evolucionar en libertad
El
librepensamiento es un rasgo característico de todas las personas que aportan
utilidad al mundo, y considero muy importante comprender la importancia del
librepensamiento en el proceso de evolución, ya que el libre albedrío que nos
otorgó Dios a todas las almas humanas es una condición imprescindible para
poder evolucionar realmente.
3.7. La apertura de mente de las almas
librepensadoras
Los
“ismos” son “insistencialistas”, es decir, insisten una y otra vez en las
mismas ideas, ya sean ciertas o no, lo que hace que las personas se radicalicen,
ya que van acumulando argumentos que reafirman sus posturas. Cuando adoptamos
una postura librepensadora, no necesitaremos defender ninguna opinión,
escucharemos amable y humildemente todas las que consideremos útiles para
nosotros, sin prejuicios, y haremos lo posible para quedarnos con la
información, tanto de sabiduría como de ignorancia, que podamos aprovechar para
nuestro proceso evolutivo, porque la ignorancia nos está mostrando los caminos
incorrectos, y hacernos conscientes de ello también es importante, es
sabiduría.
Una
de las grandísimas ventajas que tiene el librepensamiento es que podemos
aprender y enseñar tanto desde las luces como desde las sombras, desde los
aciertos y desde los errores, propios y ajenos, podemos elegir con qué
información nos quedamos, cuál la transformamos e interpretamos para hacerla
verdaderamente nuestra y cuál desechamos, porque si somos realmente
librepensadores, estaremos liberados de dogmas y prejuicios, y podremos
combinar la apertura mental de los niños con la conciencia de las personas
sabias, las que saben filtrar la información a través del amor y encuentran la
verdad.
3.8. Cómo adquirir aprendizaje espiritual
El
verdadero aprendizaje espiritual solo se logra tras la comprensión, puesta en
práctica y comprobación de las leyes de la vida en las relaciones con nuestra
propia vida, que se puede resumir en contribuir a mejorarlo todo, y eso solo se
puede poner en práctica desde una actitud de servicio. Así, el aprendizaje es
personal, pero se adquiere y se consolida en las relaciones con la vida.
Podemos
tener ideas muy diferentes, pero discutir impide cualquier tipo de conexión. En
caso de discrepancia se puede preguntar, para que la persona pueda aclarar
cualquier duda, pero exponer las ideas opuestas crea un clima de rechazo que
dificulta tremendamente la conexión entre las personas.
4.2. El servicio a través de las palabras
“Cuando
escuchamos con el corazón abierto, las palabras dejan de ser barreras y se
convierten en puentes” (Thomas Merton)
Conversar
es bastante más que esperar el momento de poder hablar nosotros mismos para
nosotros mismos. Quien más aprovecha una conversación es quien más escucha y
aprende, pero también podemos mantener una actitud de servicio al buscar
entender lo que realmente necesita y podemos aportar a cada persona con la que
nos relacionamos.
4.3. ¿Querer buscar la verdad o querer tener
razón?
Hay
un concepto que es muy interesante de analizar cuando se desarrollan
determinados debates, y es cuando las personas entran en modo discusión. En ese
momento se produce un fenómeno común en todas las discusiones, y es que se nos
cierran los oídos y se nos abre la boca, es decir, dejan de interesarnos las
opiniones de los demás y solo queremos exponer las propias. En todo caso, la
escucha tiene la única finalidad de buscar argumentos que confirmen nuestros
propios puntos de vista o desmoronen los de los demás.
Este
fenómeno no solo se da durante las discusiones, ocurre en todo proceso donde
hay contraste de opiniones y en los que participan personas que han cerrado su
mente, que han adoptado cualquier modo de fanatismo. Es fácil comprender la
dificultad que supone para estas personas poder abrirse a nuevas ideas, por lo
que la capacidad de evolución queda bloqueada en ellas.
El
objetivo de mis diálogos es la invitación a un viaje interior compartido, donde
las palabras son herramientas que nos permiten descubrir la luz que se aloja
dentro de cada uno de nosotros, palabras que son pequeñas chispas que permiten
encender el combustible que cada cual alberga, iluminando con luz propia y no
con llamas prestadas.
Si
queremos aprender no es suficiente con leer o con escuchar, es necesario un
trabajo activo y consciente de comprensión y expresión personal, ya sea a
través del pensamiento, de la verbalización o de la puesta en práctica de los
nuevos conceptos adquiridos. Es el compromiso del cambio, de la transformación
que se produce en todo proceso evolutivo.
4.4. Aceptar nuestra propia ignorancia,
nuestro vacío, para poder llenarlo
La
mayoría de la información que podemos compartir la dijo alguien antes, la
aprendimos y la compartimos. Lo importante no es quién lo dijo, lo importante
es que alguien lo dijo, y esto me lleva a compartir una frase que dijo alguien,
que afirmó que todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que todos no
ignoramos las mismas cosas. Y en este compartir de los diálogos abiertos y
libres tenemos la oportunidad de intercambiar nuestra ignorancia y nuestra
sabiduría, y si mantenemos una actitud abierta y librepensadora, siempre
tendremos oportunidades de crecer a través de estos intercambios (ver Las
reuniones del grupo Moral y Espiritualidad).
4.5. No somos un cuenco a llenar, sino un
fuego a encender
El
conocimiento de la verdad profunda, la que está latente dentro de nosotros, va
aflorando según vamos desarrollando la intuición, la inspiración y la
imaginación, y en toda relación con otras personas y con la vida, siempre
tenemos oportunidades de entregar y de recibir chispas de esa verdad que nos
ayudan a evolucionar.
4.6. Agradecer la oportunidad de comunicar
El
alumno necesita al maestro para poder adquirir sabiduría más rápido, y el
maestro necesita al alumno para poder entregarla, expresarla, hacer que
fructifiquen las semillas que ambos llevan dentro, porque cada vez que
expresamos tenemos la oportunidad de seguir aprendiendo de nosotros mismos. Y
la clave está en sentir el agradecimiento de la sabiduría adquirida,
demostrándonoslo a través del servicio de transmitirlo a otras personas.
“El que hace la
voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre”
(Jesús de Nazaret,
Evangelio según San Marcos 3,35).
El
proceso de compartir con personas afines crea el nivel de sintonía espiritual
en las relaciones con los demás, que logra la afinidad y asociación en base a
las virtudes compartidas. En este entorno, es donde el servicio mutuo se puede
manifestar, y de cada uno de nosotros depende trabajar para ponerlo en práctica
con nuestra aportación.
5.2. El proceso evolutivo del alma
El
alma evoluciona en un proceso que tiene dos fases: aprendizaje y puesta en
práctica. El aprendizaje nos muestra el camino. La puesta en práctica nos
permite avanzar por él, y esta puesta en práctica siempre necesita expresarse
en las relaciones con la vida, con nosotros mismos, con los demás y con lo
demás, con las personas y con el entorno. Esta expresión no es otra cosa que el
servicio para contribuir a mejorarlo todo. Como decía una persona muy sabia,
“no dejes que nadie se acerque a ti sin que, al irse, se sienta mejor y más
feliz”, o también “quien no vive para servir, no sirve para vivir”. Estas
frases implican mantener una actitud, una intención puesta en la práctica de
que esto ocurra y, sin embargo, hay un factor que no está en la mano nadie, que
es la actitud de los demás, porque solo podemos sentirnos mejores y más felices
a través de un proceso interno de comprensión, y cuando nos liberamos de la
necesidad de ser adulados y correspondidos, entramos realmente en el camino del
servicio de amor universal. Otro sabio dijo “ama y haz lo que quieras”. En esta
frase queda encerrada la actitud puesta en práctica que constituye para mí la
brújula de la vida.
6.1. La aplicación de la ley de causa y efecto
Todo
lo que se entrega, nos es retornado con intereses. La energía que emitimos
siempre nos viene devuelta y multiplicada. Obsérvalo y verifícalo, te permitirá
comprender y transformar tu vida y la de tu entorno de forma consciente, y en
el enseñar y aprender, en el compartir información, aprenderemos a mantener un
criterio más consciente y constructivo.
6.2. Diferentes preguntas nos llevan hacia
diferentes caminos
Como
en muchas otras cosas, podemos formular dos preguntas muy diferentes: ¿por qué?
y ¿para qué?
Si
intentamos responder a la primera pregunta podremos descubrir el origen, el pasado,
de lo que analizamos, podemos buscar a los culpables, a los responsables que lo
que ocurrió y de lo que ocurre, podemos juzgar y condenar. Y también podemos
admirar y reconocer todo lo bueno, bello y verdadero que nos ha sido legado a
través de la historia, y podemos aprender de ello, porque quien no aprende de
la historia está condenado a repetirla.
Sí
buscamos la respuesta a la segunda pregunta, el para qué, podremos entender la
utilidad que tiene lo que hay, la realidad en la que estamos, tanto para el
presente como para el futuro. Podemos seguir agradeciendo nuestro presente a
quien lo sembró y cultivo en el pasado, quizá con nombres y apellidos, quizá
como héroes y heroínas anónimos, pero con nombres o sin ellos, la vibración de
agradecimiento siempre llega a las almas. Y sigue siendo poco relevantes los
mensajeros y los mensajes, cuando lo que de verdad determinará la realidad es
el empleo que podamos dar a este legado. Y aunque todo puede tener determinada
utilidad, yo prefiero invertir energía en esta segunda pregunta, en el “para
qué”, en comprender cómo podemos integrar esa realidad en nuestras vidas para
cumplir con lo que considero el objetivo más importante para el que hemos venido
a este mundo, que es desarrollar los talentos que nos han sido concebidos y
aplicarlos en el servicio sabio y amoroso hacia los demás.
6.3. Invitación a participar activamente
Aprovecho
para invitar a todas las personas que lo deseen a visitar y participar en esta
plataforma, donde tenemos a vuestra disposición:
Reuniones y grupos de contacto
Reuniones
de Espiritualidad en Libertad
Reuniones
de personas con sensibilidad “especial” (mediúnminca o de otro tipo)
Grupo
de oraciones y energía espiritual
Biblioteca
de publicaciones propias
Plataforma
de otras descargas gratuitas de publicaciones y enlaces de interés
Diccionario
Moral y Espiritualidad
Todas
estas secciones y actividades son gratuitas y se desarrollan en la modalidad
online.
Más
información:
Las
reuniones del grupo Moral y Espiritualidad
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